Argelia suspende su tratado de cooperación con España






Argelia ha anunciado este miércoles que suspende de «inmediato» su Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con España por su «injustificable» posición sobre el Sáhara Occidental y el plan de autonomía marroquí. Y la primera decisión ha sido ordenar a la banca congelar todo el comercio exterior con España a partir de este mismo jueves. Una escalada que se produce horas después de que el presidente Pedro Sánchez ratificase en el Congreso el giro histórico del Gobierno español respecto a este contencioso.

«Las autoridades españolas han emprendido una campaña para justificar la posición que han adoptado sobre el Sáhara Occidental, una violación de sus obligaciones legales, morales y políticas como poder administrador del territorio que pesan sobre el Reino de España», han declarado fuentes de la Presidencia de la República.

Argelia considera «injustificable» el cambio de posición de España y afea el respaldo del Ejecutivo de Pedro Sánchez a una «fórmula ilegal e ilegítima» como es la autonomía planteada desde Rabat, que plantea una política colonial de «hechos consumados» mediante «argumentos falaces», según el comunicado recogido por la agencia de noticias oficial APS, en el que recuerda que el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación, suscrito en 2002, «hasta ahora regía el desarrollo de las relaciones entre los dos países».

El pasado 18 de marzo, Sánchez dio un giro histórico a la posición española sobre el Sáhara Occidental al apoyar la propuesta marroquí de autonomía para este territorio, un movimiento con el que –según los expertos- ponía fin a su neutralidad respecto al conflicto. El Frente Polisario acusó a Madrid de sucumbir al “chantaje” de Rabat y reivindicó la necesidad de convocar un referéndum que contemple la autodeterminación y no que el Sáhara Occidental quede bajo los designios de Marruecos.

España «considera a Argelia un país vecino y amigo»

Fuentes diplomáticas han indicado que el Gobierno de España lamenta el anuncio de Argelia y que se «reafirma» en su compromiso pleno con el contenido del Tratado y los principios que lo informan, especialmente en lo que atañe al respeto a los principios de la Carta de Naciones Unidas y el Derecho Internacional.

24 horas – La relación gasística entre España y Argelia: una dependencia a la baja – Escuchar ahora

«El Gobierno de España considera a Argelia un país vecino y amigo y reitera su plena disponibilidad para seguir manteniendo y desarrollando las especiales relaciones de cooperación entre los dos países, en beneficio de ambos pueblos», añaden esas mismas fuentes.

Por otro lado, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha asegurado que el suministro de gas de Argelia no está en riesgo, puesto que su Gobierno ha dado «garantías al máximo nivel» como socio y suministrador «fiable».

«El Gobierno argelino es muy conocido por ser un socio fiable, un suministrador fiable. Se han dado garantías al máximo nivel y nada indica que vaya a ser de otra manera», ha insistido el ministro en declaraciones a los medios.

Sin embargo, antes de la medianoche, en una circular a la que ha tenido acceso RTVE.es, la Asociación Profesional de Bancos y Establecimientos Financieros (ABEF) de Argelia ha ordenado la congelación de las domiciliaciones bancarias relacionadas con las operaciones de comercio exterior de productos y servicios desde y hacia España a partir de este jueves. 

El cambio histórico de posición de España

El pasado 18 de marzo, Sánchez trasladó al rey Mohamed VI que España consideraba la propuesta de autonomía de Marruecos respecto al Sáhara Occidental como «la base más seria, creíble y realista para la resolución de esta disputa», un cambio en la posición que nuestro país había mantenido hasta ahora, alineado con Naciones Unidas.

Poco después, Argelia exigió «aclaraciones francas» de España «para reconstruir una confianza gravemente dañada» y decidió llamar a consultas a su embajador en Madrid como consecuencia de las «repentinas» declaraciones del Gobierno español. Asimismo, comenzó a amenazar con una revisión del precio del gas, especialmente si España lo derivaba hacia Marruecos.

En abril, el presidente de Argelia, Abdelmayid Tebune, lanzó duras críticas a su homólogo español, al que acusó de incumplir la legalidad internacional, si bien matizó que las relaciones con el Estado español son «fuertes y firmes» y que cumpliría con sus compromisos de gas «cualquiera que sean las circunstancias».

Ante el deterioro de las relaciones diplomáticas, el presidente argelino ofreció a Sánchez la oportunidad de restaurar los vínculos en el momento en el que volviese a asumir su rol de administrador sobre el Sáhara Occidental.

El delegado en España del Frente Polisario, Abdulah Arubi, ha justificado la ruptura por parte de Argelia del tratado de amistad suscrito hace dos décadas con España, ya que considera que sigue sin haber «explicaciones». «Creo que nadie ve a cambio de qué», ha advertido en una entrevista a Europa Press, dando por hecho que el cambio político oficializado en marzo responde en realidad a una campaña de «presión permanente» orquestada por Marruecos.

Las relaciones con Argelia y el impacto en el gas

El comunicado de Argelia ha llegado precisamente horas después de que Sánchez defendiera en el Congreso el cambio la nueva posición de su Ejecutivo ante el conflicto del Sáhara, un «bandazo» que Unidas Podemos y la oposición han vuelto a criticar de forma unánime.

Pese a que algunos portavoces parlamentarios han mencionado que la llamada a consultas de su embajador y las amenazas con subir el precio del gas, Sánchez apenas ha hecho referencias a las relaciones bilaterales con Argelia aunque sí ha asegurado tajante: “No hay problemas con Argelia en relación con el suministro energético”.

En estos más de dos meses transcurridos, el Gobierno se ha afanado en subrayar que Argelia es un «socio sólido y fiable» y en poner de relieve que siempre ha cumplido sus contratos internacionales en materia energética, cuestionando así que la crisis diplomática pueda tener un impacto en el suministro de gas a España.

Piden la comparecencia de Albares en el Congreso

Mientras, parte del arco parlamentario acusa al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de no calcular las repercusiones de sus decisiones. Tras conocer la suspensión del tratado de amistad con España, el PP y Ciudadanos han solicitado la comparecencia en el Congreso de Albares para que dé explicaciones en sede parlamentaria, una petición que el titular de Exteriores ha asegurado que no tiene problemas en aceptar.

El Grupo Popular considera que el anuncio de Argelia obedece a la ausencia de una «verdadera política exterior con sentido de Estado», así como a «los giros unilaterales y los bandazos del presidente del Gobierno, porque allí donde hay un problema, en lugar de resolverlo, genera tres».

El Ejecutivo de Sánchez también ha recibido críticas de los socios de investidura como ERC, cuya diputada Marta Rosique ha lamentado que el Ejecutivo no esté calculando las consecuencias de sus acciones, o EH-Bildu, que cree que el Gobierno «ha abandonado al pueblo saharaui a cambio de contentar a Marruecos y ha provocado una triple crisis».

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