Carolina España, de azote de Montero a sucesora de Juan Bravo



«Señora ministra, cuando suba aquí diga alguna verdad. Debería darles vergüenza volver a arruinar España». Quien habla así desde el atril del Congreso de los Diputados en Madrid es la parlamentaria malagueña del PP Carolina España Reina. La ministra a la que interpela con tal dureza es María Jesús Montero. Esa intervención del 14 de octubre de 2020 es una de las más jaleadas de la hasta ahora diputada España en el hemiciclo de la Carrera de San Jerónimo. Pero hay muchas más que circulan en redes estos días entre los simpatizantes del PP andaluz. En prácticamente todas sus intervenciones dispara contra la ministra Montero. Carolina España acaba de jurar como Consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos de la Junta de Andalucía. Un cargo desde el que seguro volverá a reencontrarse con la ministra andaluza y número dos del PSOE.

«Es cierto que en sus intervenciones en el Parlamento puede dar la imagen de una persona vehemente y pasional, pero es analítica y fría con las cifras. Valora siempre todos los pros y las contras. Es generosa y se implica al máximo en todo lo que hace. Es capaz de tomar decisiones duras y difíciles, como ha demostrado, pero le pone rostro a las personas a las que afectan sus decisiones», dicen en su entorno.

Economista malagueña

Nacida en Málaga en 1969, es licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales y master en el Instituto San Telmo. Es una curtida parlamentaria, con cinco legislaturas a sus espaldas en el Congreso, en las que ha sido portavoz del Pacto de Toledo, portavoz de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, y de Hacienda y Función Pública, entre otros cargos durante 11 años.

También tiene experencia en gestión municipal. En Málaga, en cuyo ayuntamiento fue teniente de alcalde de Economía, Hacienda y Personal, portavoz y primera teniente de alcalde. Entró con Celia Villalobos y asumió galones con Francisco de la Torre. Elaboró y manejó presupuestos de más de 1.000 millones y tuvo que dar la cara con un duro plan de ajuste en 2008.

Madre de un adolescente de 14 años, su pareja es Pedro Luis Gómez, una institución en el mundo de los medios de comunicación malagueños. Julio Iglesias es «prácticamente de la familia», ríen en su entorno. De hecho, el cantante es el padrino de su hijo, y se ven con frecuencia. «Es una persona maravillosa», dijo Iglesias cuando en una entrevista le preguntaron por su comadre. Antonio Banderas o Luz Casal se cuentan también entre los amigos de la familia.

Cofrade del Santo Traslado y la Soledad de San Pablo, algunas veces ha participado en los cortejos procesionales como una penitente más, desde el anonimato que da el caperuz.

La llamada del Presidente

El lunes, pasado el mediodía, se preparaba para ir a comer con unos amigos a La Carihuela, un barrio de Torremolinos cercano a la capital malagueña. Fue entonces cuando sonó el teléfono. Juanma Moreno al aparato. Cuentan que España no se lo pensó ni un segundo para dar el sí. «No había nada que pensar. Esas cosas no se piensan», bromean quienes la conocen. En Hacienda releva a Juan Bravo. El gurú económico de Feijóo y el PP nacional. Se llevan bien y han colaborado en los últimos tiempos, indican personas cercanas a la nueva consejera.

Hacienda era a priori una de las áreas reservadas por el presidente para un fichaje relevante de la sociedad civil. Moreno no ha ocultado las dificultades para convencer a profesionales del sector privado. Con España consigue una consejera de perfil político elevado, con experiencia en la gestión y con peso orgánico en el PP malagueño que preside Elías Bendodo, del que es vicesecretaria. La provincia es la que más consejeros aporta, tres, pero dos -Blanco y Bernal- son independientes. En los sutiles equilibrios que Moreno tanto busca, España encaja como un guante.

Hizo presupuestos de 1.000 millones en Málaga, ahora los hará de 43.000 para Andalucía

El orden de prelación de consejerías publicado en BOJA sitúa a Carolina España como la número 3 del Gobierno andaluz, solo por detrás del propio Moreno y de su consejero de Presidencia, Antonio Sanz. Con Sanz va a compartir la gestión de la superagencia Trade, que centraliza la promoción económica en Andalucía. Exprimir los Fondos Europeos en tiempos de los Next Generation será otro de sus cometidos. Pero cuadrar unos presupuestos ajustados a la situación de hiperinflación y caída del crecimiento sin usar el rodillo de la mayoría absoluta es su encargo más urgente.

«Todavía la recuerdan a usted en Andalucía. La recuerdan bien esas 8.000 familias que renunciaban cada año a las herencias de sus familiares por su impuesto a la muerte», martillea una arrebatada Carolina España en su famosa interpelación a Montero del 14 de octubre de 2020 en el Congreso. «Hay mucho trabajo detrás de cada intervención, prepara concienzudamente todo lo que hace», dicen colaboradores. Desde la tribuna, España achina algo los ojos y se aparta la melena rubia de la cara antes de lanzarse otra vez al ataque. Es el azote de la ministra Montero. Y también la sucesora de Juan Bravo en Andalucía.

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