Gobierno | Sánchez, sobre los incendios que asolan España: «Quedan días difíciles»



Los vecinos de Alixo y de la comarca de Valdeorras querían respuestas y planes a futuro. Los tuvieron a medias. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitó durante la tarde de este martes la zona cero del incendio de Carballeda de Valdeorras a su paso por O Barco, recibido por algunos convecinos que le explicaron cómo se inició el desastre ambiental y patrimonial que liquidó parte de la aldea. El máximo mandatario del Ejecutivo central enfocó su mensaje en la emergencia climática como hizo en Extremadura sin anunciar ningún tipo de ayuda a los afectados.

Sánchez destacó que “la emergencia climática es letal en diversos ámbitos como el humano, en la biodiversidad, la ambiental, la economía o la social, por ello necesitamos políticas de Estado más allá de los políticos y de las legislaturas para luchar contra este problema y este desafío al que nos tenemos que enfrentar”.

Mientras hablaba, varios helicópteros intentaban sofocar un foco que estaba activo en el municipio de Rubiá y Sánchez confesaba que “nos quedan días difíciles, en Galicia y en España, por las previsiones meteorológicas que nos llegan para los próximos días por ello tenemos que tener máxima precaución ante las temperaturas extremas”.

De los consejos a nivel nacional a los compromisos autonómicos por parte del presidente de la Xunta de Galicia. Alfonso Rueda acompañó a Sánchez por el puesto de mando avanzado, situado en Viloira (O Barco), para que conociera cómo se estaba trabajando y cómo se coordinaban todos los dispositivos de emergencias de diferentes niveles competenciales.

Ya en Alixo, el presidente gallego desveló que “en el próximo Consello de Goberno de la Xunta de Galicia aprobaremos una línea de ayudas para todos los afectados”. Palabras acogidas con esperanza entre los vecinos por un titular del Gobierno autonómico que recalcó “el enorme esfuerzo de los servicios de emergencia, que me atrevo a decir, sin desmerecer a los demás medios de extinción de las otras comunidades, como el mejor servicio de extinción de incendios de España. Es por ello que hay que recalcar su trabajo y el de los dispositivos de las demás administraciones con los que se trabaja coordinadamente para evitar que el fuego arrase todo a su paso”.

Desafíos

Las palabras de ambos presidentes dejaban claro que el cambio climático ya está sobre el terreno, haciéndose presente en unos incendios que no se veían desde hace varios años. Pedro Sánchez ponía encima de la mesa las herramientas para abordar la emergencia climática durante los próximos años, diciendo que “tenemos que combatir el desafío de la emergencia climática con un primer frente que sea la prevención en nuestros montes, con más limpieza y también con más recursos humanos y de naturaleza para recuperar zonas como esta; esperamos que pronto esté recuperada”. Y repitió con intensidad la necesidad de “políticas de Estado” para abordar esta problemática.

El presidente del Ejecutivo nacional comentó que en España han ardido más de 70.000 hectáreas en lo que va de año y que “son más del doble de la media de hectáreas que han ardido en la última década”. También puso el foco en los grandes incendios: “En este año ya van 11 en toda España, que son más del doble de la media de la última década”. Y finalizó diciendo que “en el último mes, nos enfrentamos a dos olas de calor y estos registros indican que estamos ante un desafío que tenemos que abordar de forma inmediata y transversal por parte de todas las administraciones”. A Sánchez le acompañaron la vicepresidente tercera y ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, el delegado del Gobierno en Galicia, José Miñones, y el subdelegado del Gobierno en Ourense, Emilio González.

Por su parte, Alfonso Rueda calificó estos últimos días de “momentos complicados en toda Galicia” y emplazó a dar por extinguidos los incendios forestales en el menor tiempo posible para después evaluar los daños ambientales, patrimoniales y naturales que se produjeron en la comarca de Valdeorras. El conselleiro de Medio Rural, José González, y el delegado de la Xunta en Ourense, Gabriel Alén, también escucharon las demandas de los vecinos de la localidad de Alixo sobre el terreno quemado y lleno de ceniza.

El alcalde de O Barco, Alfredo García, dejó un deber a los gobiernos central y autonómico y no es otro que “cambiar la mentalidad de la sociedad y de los propietarios de las fincas, porque es necesario que las parcelas estén limpias para que no se produzcan estos fuegos imparables”. Y también puso como tarea pendiente concienciar sobre la economía circular y la sostenibilidad de los productos de kilómetro cero para que “los vecinos pongan valor a los productos de proximidad y al rural ourensano, pero también cambiar la mentalidad de las personas de las ciudades para que compren los productos más cercanos y no los más baratos”. Finalizó diciendo que “para un alcalde el peor momento es cuando llega el verano por la situación que se genera con los incendios en la provincia de Ourense”.

Todos ellos tuvieron palabras para los medios de extinción, agradecimiento por su trabajo, y Sánchez remarcó la exigencia de tener un Estatuto de Bomberos Forestales.

500 vecinos desalojados

Sánchez hizo mención a un encuentro con una vecina que lloró delante de él tras haber perdido su casa, sus recuerdos y su vida entera. Los vecinos de Alixo fueron evacuados el pasado domingo por la proximidad de las llamas y desde ese día hubo 500 personas que fueron desalojadas de una veintena de aldeas durante el incendio de Carballeda de Valdeorras y de Oímbra, del total de 800 que lo hicieron en Galicia.

No todo fue un paseo para las autoridades políticas, ya que algunos vecinos reprocharon en O Barco de Valdeorras la falta de efectivos de emergencia durante los incendios. Un vecino de Alixo confesa que “si hubieran llegado más medios aéreos esto no hubiera pasado”. Otro de Domiz les pedía “dar la cara sobre todo lo que ha pasado y no solamente venir a sacarse la foto, porque eso es lo fácil”.

La visita institucional acabó con ánimos por parte de Sánchez para tener la “máxima precaución” y el compromiso de Rueda de aprobar de forma inmediata ayudas. Rehabilitar la zona natural y levantar de nuevo las aldeas debe ser una prioridad para un rural valdeorrés que necesita compromisos, ayudas y sobre todo discriminación directa.

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