La crisis por calor extremo que vive España se ve desde el espacio



Bosque en llamas. / Archivo

La Agencia Espacial Europea ha compartido unas imágenes de satélite en la que se muestra que la superficie terrestre alcanzó los 55 grados centígrados en algunos puntos del mapa

Elena Martín López

La crisis generada por las intensas olas de calor y los numerosos incendios que asolan Europa occidental, especialmente en países como España, Francia y Portugal, ha roto máximos históricos y ha obligado a miles de personas a huir de sus hogares. Su impacto, en cambio, no solo se siente en la Tierra, también se ve desde el espacio. A través del satélite Copernicus Sentinel-3, la Estación Espacial Internacional (ESA) ha podido obtener imágenes de la temperatura de la superficie terrestre en el sur de Francia, España y el norte de África en la mañana del 17 de julio, y la perspectiva es alarmante.

La temperatura de la superficie terrestre representa lo caliente que se sentiría el suelo al tacto, y es distinta a la temperatura del aire, incluida en los pronósticos meteorológicos diarios, que representa lo caliente que está el aire sobre el suelo, tal como aclaran desde la ESA. «Como muestra claramente la imagen, en algunos lugares la superficie de la tierra alcanzó la friolera de 55 grados centígrados. Teniendo en cuenta que Copernicus Sentinel-3 adquirió estos datos por la mañana, la temperatura habría aumentado durante la tarde», afirman.

Controlar la temperatura de la superficie terrestre es importante e interesante a nivel científico porque el calor que se eleva desde la superficie de la Tierra influye en los patrones meteorológicos y climáticos. Asimismo, estas mediciones son particularmente importantes para los agricultores, que evalúan así cuánta agua necesitan sus cultivos, y para los planificadores urbanos, con el fin de mejorar las estrategias de mitigación del calor, por ejemplo.

Temperatura de la superficie terrestre en Francia, España y parte de Algeria. /

esa

A peor

La ESA, además, ha compartido la animación de dos imágenes satelitales del antes y el después de algunas zonas afectadas por los incendios, como una en la que se comparan dos instantáneas de la región sur de Gironda, en Francia. La primera fue tomada el 12 de julio, antes de que estallaran los incendios. La segunda, el 17 de julio, cuando los incendios estaban activos, en la que se aprecia claramente la superficie quemada.

El Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus se ha activado para responder a muchos de los incendios que asolan Europa en este momento. El servicio aprovecha las observaciones de varios satélites para proporcionar mapas bajo demanda para ayudar a las autoridades de protección civil y la comunidad humanitaria internacional ante emergencias importantes.

Las temperaturas, tanto del aire como de la superficie terrestre, han aumentado tanto en las últimas seis semanas que se han batido numerosos récords históricos, y las advertencias de
calor y sequía todavía están vigentes en casi la mitad del bloque de la Unión Europea. Esto trae un riesgo aún más prolongado para los suministros de agua y la producción agrícola de alimentos.

A medida que aumentan los efectos del cambio climático, se teme que este tipo de fenómenos meteorológicos extremos también se intensifique. Los satélites que orbitan el planeta juegan un papel importante en la entrega de datos para comprender y monitorear cómo está cambiando nuestro mundo, datos que son clave para las estrategias de mitigación y la formulación de políticas.

La previsión a corto plazo no mejora

El calor extremo y la sequía están exponiendo a nuestro país a un verano de graves incendios. Ya se han quemado cerca de 200.000 hectáreas y, tal como afirma José Antonio Maldonado, director de meteorología de Meteored, «no se respira nada de optimismo para las próximas fechas».

A corto plazo, no se esperan lluvias, y las temperaturas serán lo suficientemente altas como para convertirse en un factor de riesgo. Según el experto, este viernes habrán registros de hasta 43ºC y el sábado rondarán los 45ºC en el valle del Guadalquivir. Entre el domingo y el lunes, en ciudades como Sevilla o Córdoba podrían llegar a los 46 ºC.

Con estos factores, este fin de semana el riesgo de incendio volverá a ser extremo en un 90% del país.

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