Tamayo, el 'youtuber' que ayudó a detener a un pederasta huido




Quiere ser director de cine y, precisamente, el dueño de las salas de El Masnou que proyectó su primer corto en una pantalla grande es el pederasta huido que ayudó a detener el pasado mes de mayo. Carles Tamayo (Barcelona, 1995) grababa un documental sobre el abusador de menores Lluís Gras, condenado en firme a 23 años de prisión. Sobre él pesaba una orden de busca y captura que alguien olvidó firmar. Transcurrieron 90 minutos eternos entre que alertó a los Mossos d’Esquadra desde el baño de una cafetería hasta el arresto. Al pederasta le dio la opción de escoger el final del reportaje: «¿Quieres pedir perdón a las víctimas?». No solo no quiso hacerlo, sino que trató de huir. «Su narcisismo al pedirme hacer un documental sobre su vida lo ha llevado a prisión», sentencia Tamayo, tras pasar siete meses siguiendo los pasos de Gras. Fue en 2019 cuando Carles fundó su canal de Youtube . No porque le apasionase la plataforma, sino al comprobar, trabajando en medios de comunicación locales, que quienes conseguían quedarse con un puesto fijo eran aquellos con más seguidores, «aunque no tuviesen talento». Lo ha constatado él mismo ahora que atesora millones de visitas. «Una editorial me propuso escribir un libro. Acepté y dije que tardaría un año, pero lo querían en un mes. ‘Si no tienes tiempo, te ponemos a alguien para que te ayude’. No importaba hacerlo bien, solo poner mi nombre en la tapa», lamenta. No aceptó el encargo, pero el libro sigue su curso. Será autoeditado y no verá la luz hasta que esté orgulloso del resultado. Tirar del hilo e infiltrarse Lo mismo ocurre con sus reportajes de investigación. Así consiguió destapar la secta de las criptomonedas IM Academy , tras contestar a uno de los mensajes-cebo que recibió por redes sociales -algo similar al duros a cuatro pesetas-. Tiró del hilo y, tras infiltrarse, destapó una estafa piramidal con miles de afectados. Él mismo organizó una denuncia colectiva y, por su trabajo, la Policía ha detenido ya a ocho personas por engañar a jóvenes que pretendían ganar dinero fácil. Ahora ultima el documental sobre el pederasta, que aspira a estrenar en Netflix o HBO. Conocía a Gras «de toda la vida». Era un individuo muy apreciado en el municipio catalán por su labor como gerente de un cine, lo que impidió a muchas de sus víctimas dar la voz de alarma por temor a no ser creídas. Tamayo cortó todo contacto con él al conocer los abusos pero, cuando el individuo de 74 años recurrió a él con un guion de tres páginas, titulado ‘mi vida y muerte en el cine’, accedió a grabar su día a día, «por curiosidad». Su objetivo a corto plazo es fundar una productora, aunque no abandona el sueño de dirigir una película -«no creo que sea capaz todavía»-. ¿Su fetiche? ‘Regreso al futuro’, zanja ataviado con gorra, zapatillas y camisa de cuadros, como el mítico Marty Mcfly. Entre risas, confiesa que, al no recibir la carta para estudiar magia en Hogwarts -colegio de ‘Harry Potter’-, intentó ser actor, «pero se me daba muy mal, no me aprendía los textos». Entonces comenzó a grabar vídeos y hasta hoy. Primero le interesó la ficción, pero al ver el impacto de un documental sobre el accidente de metro de Valencia de 2006, comprendió que quería ir más allá y despertar conciencias con su trabajo. «Además de entretener, ayudar a la gente», apunta.

Ver noticia en: www.abc.es